Solución de Problemas

Si cree que su vehículo puede tener un problema relacionado con el turbo, no se precipite al sustituirlo: los daños en el turbo a menudo son síntoma de un problema subyacente, y no el problema en sí. Descargar folleto >
Falta de potencia, funcionamiento ruidoso, humo o consumo de aceite excesivos, pueden ser consecuencia de un fallo en el sistema de inyección de combustible, filtros de aire atascados o bloqueados, daños en el sistema de escape o un problema de lubricación.

1. Antes de cambiar el turbo, realice una comprobación de diagnóstico

  • Falta de Potencia
  • Funcionamiento Ruidoso
  • Humo o Consumo de Aceite Excesivos
  • Compruebe que los filtros, manguitos y conductos estén limpios y en buenas condiciones
  • Compruebe que el sistema de inyección de combustible está en buenas condiciones y correctamente ajustado
  • Compruebe que el sistema de escape, incluidos el catalizador y el DPF, no esté bloqueado ni dañado
  • Compruebe que los conductos y los soportes no se han aflojado o deteriorado, y que están bien conectados
  • Compruebe si hay alguna fuga o grieta en el intercooler
  • Compruebe que los filtros de aire no están atascados o bloqueados
  • Compruebe que las especificaciones de aceite del motor siguen estrictamente las recomendaciones del fabricante
  • Compruebe que el conducto de drenaje del aceite está limpio y expedito
  • Compruebe que la presión del cigüeñal del motor no es excesiva y que el sistema de ventilación del motor funciona correctamente
  • Compruebe que los maguitos y las juntas están en buen estado
  • Compruebe si hay problemas de lubricación en el bloque motor en caso de encontrar depósitos de carbono o aceite en el colector de escape o en la turbina

2. Si no hay ninguna causa evidente, asegúrese de que su especialista en turbos lleve a cabo un extenso programa de solución de problemas.


El turbo suele fallar por problemas que se inscriben en las cuatro categorías siguientes:
  • Cuerpos Extraños
  • Falta de Lubricación
  • Aceite Contaminado
  • Sobrevelocidad o Temperatura
    Excesiva
Daños en las ruedas del turbo o en la paleta variable a causa de cuerpos extraños que entran a gran velocidad en la turbina o en el compresor, ralentizando el movimiento de la paleta y desequilibrando las ruedas.
Rueda del compresor deteriorada
Daño en conjunto de álabes de geometría variable
Rotura por fatiga del turbo o transferencia de materiales causados por la fricción de un metal contra otro y las altas temperaturas derivadas de la escasa aportación de aceite, la incorrecta posición de la junta y el uso de juntas líquidas o lubricantes de mala calidad.
Cojinete sometido a alta temperatura y transferencia de materiales
Junta deformada y mal colocada
 
Los daños en el sistema de cojinetes del turbo suelen producirse cuando en el aceite hay demasiadas partículas de carbonilla en suspensión, porque se han espaciado demasiado los cambios de aceite y de filtro o porque el mantenimiento es deficiente. Daños en el sistema de cojinetes causados por un fragmento de acero en suspensión en el aceite después de una revisión importante del motor.
Cojinete desgastado y rayado, con transferencia de materiales en el eje
Las partículas de gran tamaño en el aceite pueden causar impactos y muescas profundas
Daños en el turbo a causa de un funcionamiento por encima de los límites para los que ha sido diseñado o de las especificaciones del fabricante del vehículo. Los problemas de mantenimiento, el mal funcionamiento del motor o las mejoras de rendimiento no autorizadas pueden provocar que el turbo gire por encima de sus límites, causando fallos por fatiga en el compresor y en la rueda de la turbina.
El efecto de piel de naranja en la parte posterior de la rueda del compresor es un signo claro de sobrevelocidad
Rueda de la turbina con rotura por fatiga causada por sobrevelocidad repetida